Miró hacia el cielo y observo las estrellas. Tan solo podía pensar en aquel sueño, viendo una y otra vez como se acercaba de nuevo tras haberse despedido, tan solo para decirle:
"Me gustas. No te esfuerces tanto, ya me has ganado."
Acto seguido, le guiña mientras saca la lengua de una forma graciosa y sexy a la vez, se acerca un poco más, le da un beso rápido y se va.
Tan solo podía pensar en ese sueño, muchas preguntas sin razón alguna, dudas, deseos. Un cosquilleo en el estomago fuera de lo común le atormentaba cada vez que pensaba en esa mañana tras el sueño.
¿Por qué dudas? Fácil.
Una mañana se levantó y tras despegar sus ojos, frotárselos y bostezar, se paró a pensar un instante las metas que necesitaba para superar un poco más la ardua tarea de vivir. Llamémoslo una "Lista mental". Lo curioso es que ese día solo se le ocurrió una cosa que quizás le haría sentirse mejor... Y era olvidarse de esos ojos que tanto amaba.
Tras esa decisión se levantó y vivió el día como el que bebe agua, sin pensar en ella lo más mínimo. Así pasaron un par de días y todo fue sobre ruedas... Hasta el sueño.
Nunca había soñado con ella de esa manera, un sueño tan real, tan parecido a lo desconocido. Sintió el tacto de sus dedos, noto el vibrar de sus tímpanos con esa dulce voz, sintió el cansancio de los pasos, respiraba y saboreaba el aire. Todo tan real. Hasta que sintió esos labios, sintió la humedad sobre sus labios, el suave roce de su mano en su mejilla. Después de todo, ella se marchó, y él se fue a su piso, entró en su habitación, se cambió la ropa y se acostó. Acto seguido me desperté en la misma postura con la cual me acosté dentro del sueño, sentía su aroma, su sabor y aún en mis oídos sonaba su voz.
¿Por qué dudas? Muy fácil. Ha sido una experiencia tan real que me niego a creer que solo fue mi imaginación, se que ha pasado, quizás no aquí, quizás no en nuestro mundo... Pero yo sentí ese beso como al que le pegan un puñetazo en la boca del estómago.
En primer lugar, me siento obligado a citarte y decir: Amor.
ResponderEliminarEn segundo lugar, comentarte que a mí me pasó algo por estilo, vivir un sueño de una forma tan real, y despertar como te quedaste en el sueño.
Precioso, Pablo.