"Intenté encajar la llave en la ranura, pero cuando hizo contacto, la puerta se abrió sin más.
No me paré a pensarlo en aquel instante... Tendría que haber tenido más cabeza y pensarlo dos veces.
Tras el chirrido de la puerta, entré poco a poco, observando las habitaciones de la casa. Todo parecía en orden. Así que me volví para cerrar la puerta y cuando llegué ya estaba cerrada. Había alguien más allí.
Me acerqué a la cocina en busca de algo para poder auto-defenderme en caso de necesidad, por desgracia era la habitación más cercana a la salida. Allí alcancé una salten del mueble y agarrándola con fuerza empecer a buscar habitación por habitación. Despacio, en silencio, sin hacer ruido... Pero nada. Alguien estaba jugando conmigo.
De repente, de la nada, algo se deslizó por el suelo y una figura junto a la puerta del baño se apartó. Rápidamente me dirigí en dirección opuesta y me oculte bajo el escritorio. No lo estaba pasando nada bien, de echo, uno de mis peores días.
Algo me estaba tocando la espalda, moviéndose en mi hombro. Me asusté tanto que salí de allí sin mirar a ningún lado, corrí hacia la puerta y al abrirla no había nada fuera, un vacío. Soplaba fuerte el aire ese día, y caí de espaldas.
Pude verle la cara, pero no la recuerdo, solo se que era familiar. Me levanté y salté."
-Buenos días, ¿qué tenemos muchachos?
-Buenos días detective. Una chica de veintitrés años saltó desde aquel balcón en el octavo piso. No tiene marcas de agresión, sabemos que se ha suicidado.
-Vaya, parece usted muy seguro, ¿cómo sabe con tanta seguridad que se suicidó?
-Bueno, todos los apartamentos tienen cámaras de seguridad en las habitaciones que se pueden desconectar a voluntad, pero cuando llegó no lo hizo. La puerta se cerró con el aire y después causa de otra brisa de aire una de las sábanas tendidas en el baño voló hasta la habitación principal. Al parecer se asustó y se escondió debajo del escritorio. Del golpe, se puede observar que unos cables cayeron por encima de su hombro y salió corriendo de nuevo, abrió la ventana y se dispuso a saltar. Se cayó de espaldas y se vio reflejada en el espejo, se aprecia su cara en el reflejo. Acto seguido saltó sin vacilar ni un instante.
-Comprendo. Pero... ¿por qué tanta actuación? ¿La ha revisado el forense? ¿Cómo sabemos que no estaba envenenada o drogada?
-Eso fue lo que la mató, no estar drogada. Al parecer en su ficha médica aparece que es depresiva y esquizofrénica. El forense ha determinado que no se tomó la medicación.
-De acuerdo. ¡Chicos, recogedlo todo! Llevaros el cadáver y que limpien esa sangre. ¿Ha entrado alguien en el apartamento después de que saltara?
-Nadie, señor.
-Manda a los de la científica, que busquen a ver si hay huellas, pero podemos dar el caso por cerrado. Una lástima, morir sola por culpa de una alucinación...
"Ahora lo recuerdo, esa cara... Era mía. Pero no era yo, me estaba acosando y yo solo huí".
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